Debo admitir que al principio la narración por alguna razón la sentía extraña y me costaba acoplarme pero al cabo de unas páginas estaba totalmente sumergida en el mundo de estos dos adolescentes. Sus inquietudes, su cosmovisión, y la forma en que se transforman a través de la novela, todo encaja de una manera extraña. La parte del querer formar parte de una sociedad con una normalidad inexistente en la que cada uno se pensaría excluido por su personalidad y como te moldea y te deja vacío, irreconocible.
El intimismo de los personajes y a la vez la falta de comunicación aún cuando hay lazos tan profundos que los unen.
Me he quedado con muchas preguntas 🫠
Quizá Bookmate no me vaya a contar la lectura porque fue en físico y solo lo subí paga dejar registro. Como sea, tengo 31 años y pocas veces me he sentido tan identificado con una escritora de mi generación. Porque sí cansa leer viejos rancios solo por postureo.