uno de los presocráticos funda una tradición con la que Lacan a su vez rompe: la tradición filosófica. Pues Lacan es un antifilósofo. La antifilosofía, sin embargo, ya la manifiesta, en cierto sentido, Heráclito. La idea filosófica es que el ser piensa, a falta de lo Real [l’être pense, au manque le réel]. Contra esta idea, Heráclito propone inmediatamente la dimensión diagonal de la significación, que no es ni revelación ni disimulo, sino un acto