Escribo, desde hace años, a partir de recuerdos que me trasmitió mi tía, una historia de mi familia, intentando describir lo que fue su aventura, su vagabundeo, esa larga marcha improbable que los llevó a todos sitios y a ninguna parte, ese estallido continuo cuyos supervivientes solo tienen en común el hecho de haber sido, en cierto modo, privados de historia