Horacio Quiroga

Pasado de amor

b0883883011has quoted3 months ago
alegría de amar permite divertirse, allí donde sólo hay aburrimiento
b0883883011has quoted3 months ago
destino no es ciego. Sus resoluciones fata­les obedecen a una armonía todavía inaccesible para nosotros, a una felicidad superior oculta en las sombras, de la que no podemos aún dar­nos cuenta.
b0883883011has quoted3 months ago
asimismo afron­tar impunemente peligros a que en otra hora se hubiera sucumbido.
b0883883011has quoted3 months ago
Morán, caminando a gran paso, no recordaba de todo aquel cálido reír y de brillar de luces más que tres cosas: la mirada de Mag­dalena al aparecer en el hall y descubrirlo a él al primer golpe de vista, entre veinte y tantas personas diseminadas; el haberla tenido a su lado en la mesa; y la felicidad por fin de haber hablado diez minutos a solas con ella —de cual­quier cosa—, con las cabezas apoyadas en la vidriera.
b0883883011has quoted3 months ago
a imagen de Magdalena subía a su memoria con una frecuencia que, sin llegar a interrumpir el vaivén habitual de su vida, lo acompañaba en todos sus trabajos.
b0883883011has quoted3 months ago
Destino no hallado aún…
b0883883011has quoted4 months ago
No siempre el rápido creci­miento en la niñez es síntoma de sana y larga vida
Zharick Saenzhas quoted5 months ago
Para él, esos dos años contaban dos siglos; para sus conoci­dos, en el ambiente sin variaciones del país, no habían transcurrido siquiera. Y se resignó.
Zharick Saenzhas quoted5 months ago
cualquier cosa podía esperarse de aquel hombre tallado física y moralmente en acero, menos la dulzura de sus ojos cuando sonreía.
Zharick Saenzhas quoted5 months ago
Él se había creído muy fuerte con la vida, y muy tierno en el amor.
Zharick Saenzhas quoted5 months ago
era el bloque de recuerdos ligados a cada puerta, a ca­da clavo de la pared, a cada tabla del piso. Sur­gían ahora, no a amargarle el alma, sino a recor­darle, en un conjunto simultáneo y como fotográ­fico, sus grandes horas de dolor.
Zharick Saenzhas quoted5 months ago
Y si no que­daba en él huella alguna de sus pasos, sabía bien que si cerraba los ojos podría hacer el tra­yecto, sin errar un milímetro, que salvó cien veces por noche los últimos días de la enferme­dad de su mujer.
Zharick Saenzhas quoted5 months ago
El sol inundó las piezas con una brusque­dad tal, que se hubiera creído que la soledad de las cosas, sorprendida de improviso,
fb2epub
Drag & drop your files (not more than 5 at once)