bookmate game
Selva Almada

El Viento Que Arrasa

Notify me when the book’s added
To read this book, upload an EPUB or FB2 file to Bookmate. How do I upload a book?
¿Qué es una escritora madura? ¿Qué es una escritura consumada? Son palabras que muchas veces no significan nada. Pero que adquieren otro sentido cuando hablamos de una primera novela: el sentido de la originalidad, de lo inesperado, de lo asombroso. El viento que arrasa, primera novela de Selva Almada, convierte esas palabras en elogios, en una descripción ajustada de lo que su prosa expresa. Una escritura firme, segura, potente y, quizá por eso, profundamente poética. Un reverendo y su hija de viaje por el Chaco, en un clima de conflictos y tormentas, entreveros y catástrofes latentes, diálogos filosos y locura solapada. Casi cinematográfica, El viento que arrasa es una novela en la que los personajes son nítidos, corpóreos, se escuchan sus voces, sus modos. Y los del paisaje: el monte, el sol fuerte, los árboles achaparrados, los autos rotos, las camisas transpiradas y las vidas destruidas.
This book is currently unavailable
98 printed pages
Have you already read it? How did you like it?
👍👎

Impressions

  • elmayoshared an impression6 months ago
    👍Worth reading
    🎯Worthwhile
    🌴Beach Bag Book
    🚀Unputdownable

    Quedaba solo para el trabajo, las borracheras, darles de comer a los perros y morirse. Bastante que hacer de ahora en más. Entonces, necesitaba dormir un poco antes de arrancar.

  • Ana Saenzshared an impression3 years ago
    👍Worth reading
    🔮Hidden Depths
    💧Soppy

  • marianshared an impression6 years ago
    👍Worth reading

Quotes

  • elmayohas quoted6 months ago
    to se echó cuan larga era en el asiento y se cubrió los ojos con un brazo. No sería ella quien mirase por el parabrisas trasero como aquella vez cuando dejaron a su madre, no vería volverse todo pequeño en la distancia. Cerró los ojos y le pidió a Jesús que, si existía, lanzara sobre ella un rayo fulminante. Esperando se quedó dormida.

    No lo vio el Bayo, que de un salto trepó al catre de Tapioca y dio todas las vueltas que da un perro antes de echarse y se durmió con el hocico entre las patas haciendo con la lengua un chasquido regular, como si mamara.

    Y no lo vio el Gringo que después de dejarse abrazar por su entenado, le pegó dos palmadas en la espalda y lo apartó con firmeza y le dio un empujoncito para que terminara de salir. Tampoco se asomó a ver cómo se iban. Quedaba solo para el trabajo, las borracheras, darles de comer a los perros y morirse. Bastante que hacer de ahora en más. Entonces, necesitaba dormir un poco antes de arrancar.
  • elmayohas quoted6 months ago
    —Me voy a Castelli —la voz de Tapioca sonó firme.

    El Gringo asintió.

    Pearson sonrió para adentro y tomó un sorbo del café caliente y amargo. Tranquilo, pensó, la soberbia es un pecado tentador.
  • elmayohas quoted6 months ago
    Tiró un poco adentro de una olla y vertió agua. Inmediatamente la cocina se llenó del olor a café fresco.

    La lluvia caía suavemente, casi deshecha ya.

On the bookshelves

fb2epub
Drag & drop your files (not more than 5 at once)