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C.S. Pacat

  • angie bonohas quoted2 years ago
    aquello era algo que solo podría tener una vez.
  • Ioanaestefania Rotaruhas quotedlast year
    «Theomedes ha muerto. Salve, Kastor».
  • Ioanaestefania Rotaruhas quotedlast year
    Aquello era Vere.
  • Ioanaestefania Rotaruhas quotedlast year
    El único motivo por el que Damen lo dominaba era porque su padre había insistido en que, para un príncipe, tan importante era conocer las palabras de un enemigo como entender las de un amigo.
  • Fabiana Moraleshas quoted2 years ago
    —Yo creo que más bien será al revés.
  • Andrea Castellanoshas quoted7 months ago
    Tenía un físico imponente, con unos fuertes músculos, y, a diferencia de los otros esclavos de la galería, no lucía ningún abalorio. Sus ataduras eran de verdad. Tenía las muñecas anudadas a la espalda, y las piernas y el torso ceñidos por gruesas cuerdas. Sin embargo, no parecía que todas esas precauciones fueran capaces de contener la fuerza de su cuerpo. Por encima de la mordaza, sus ojos oscuros brillaban con furia, y si alguien hubiese observado detenidamente las fuertes ligaduras que lo ataban, habría advertido las profundas marcas rojas, consecuencia del forcejeo al tratar de liberarse.
  • Belémhas quoted10 months ago
    Me gustaría que las cosas hubiesen sido diferentes entre nosotros, me gustaría haberme comportado más honradamente con vos. Quiero que sepáis que tendréis un amigo al otro lado de la frontera, independientemente de lo que ocurra mañana, independientemente de lo que pase con cualquiera de nosotros.

    —Amigos —repitió Laurent—. ¿Es eso lo que somos?

    Tenía la voz ahogada, como si la respuesta fuese obvia; como si fuese tan evidente como lo que estaba pasando entre ellos: el aire se desvanecía, partícula a partícula.

    —Laurent, soy tu esclavo —dijo Damen con una honestidad incontenible.
  • Belémhas quoted10 months ago
    Laurent aceptó su contacto como no lo había hecho nunca: apoyó los dedos con delicadeza sobre la mandíbula del vereciano y, con el pulgar, le acarició suavemente el pómulo. El cuerpo controlado de Laurent estaba rígido a causa de la tensión; el corazón le latía rápido por la urgencia de escapar de allí, pero cerró los ojos antes de que eso ocurriera. Damen deslizó la palma de la mano por la cálida nuca de Laurent; y despacio, muy despacio, haciendo de su altura un ofrecimiento, no una amenaza, Damen se inclinó adelante y besó a Laurent en la boca.
  • burbuji90has quoted7 months ago
    Laurent se comió el pan. Era como alimentar a un depredador, la misma sensación. Estaba tan cerca que habría sido fácil agarrarlo de la nuca y empujarlo hacia delante. Recordó la sensación del cabello de Laurent, de su piel, y luchó contra la voluntad de presionarle los labios con la yema de los dedos.

    Era el pendiente. Laurent siempre tenía un aspecto austero. El pendiente lo alteraba. Dejaba traslucir un lado sensual, sofisticado y sutil.
  • burbuji90has quoted7 months ago
    —Me gusta el juego —respondió el príncipe. Estiró el brazo, agarró otra moneda de la bolsa que llevaba Damen y cerró la mano—. Mira, he aprendido un truco nuevo. —Cuando la abrió, estaba vacía, como por arte de magia. Un segundo después, la moneda cayó de su manga al suelo. Laurent la miró con el ceño fruncido—. Bueno, todavía no lo sé hacer del todo.
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