Para lograr ese estado de presencia son muy útiles las herramientas que ofrece el Mindfulness o la meditación. De lo que se trata, es de encontrar nuestra verdadera identidad, no haciendo más, sino permaneciendo más en silencio para poder conectar con la verdadera esencia de nuestro ser.
Esto va mucho de la mano con una parte de la Biblia que señala que lo espiritual no es primero, sino lo animal. “Mas lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual. El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre, que es el Señor, es del cielo.”
1 CORINTIOS 15:46-47 RVR1960
Esto sugiere que antes de embarcarnos en la aventura espiritual, primero debemos entender a cabalidad nuestra animalidad