Para el budista esto está muy claro, él sabe que posee cualidades naturales para ello y que al adoptar ese camino se favorece como persona, se beneficia a sí mismo y a los demás con su generosidad y el despliegue natural de las virtudes que desarrolle, llegando en el tiempo, a superar el sufrimiento, eliminar su ignorancia y obtener la sabiduría que da el conocimiento superior.