es

DigiCat

  • Melany Leonor Martínez Garzahas quoted2 years ago
    Diosa, hija de Zeus
  • Aby Palafoxhas quotedlast year
    La dama de blanco ha sido acogida con tan señalado interés por un inmenso círculo de lectores, que esta edición apenas necesita una introducción que la presente.
    He intentado, mediante repetidas enmiendas y una minuciosa revisión, que esta obra fuese digna del constante favor del público. Algunos errores técnicos que me habían escapado cuando escribí el libro se han corregido. Ninguno de estos pequeños defectos menoscaba el interés del relato, pero debían rectificarse en cuanto fuera posible, por respeto a mis lectores; en esta edición, pues, ya no existen.
    Se me han expuesto algunas dudas en forma capciosa en orden a la presentación más o menos correcta de los puntos legales que incidentalmente aparecen en esta historia. Por ello, he de mencionar que no he regateado esfuerzos tanto en este aspecto como en otros, para no llevar intencionadamente a engaño a mis lectores. Un hombre de leyes de gran experiencia profesional ha guiado amable y cuidadosamente mis pasos siempre que el curso de la narración me ha conducido por los laberintos de la ley. Antes de aventurarme a poner
  • Coffee_ Shopshas quoted2 years ago
    —¡Qué vergüenza, Heathcliff! —le dije. — Sólo corresponde a Dios castigar a los malos. Nosotros tenemos que saber perdonarlos.

    —No será Dios quien tenga esa satisfacción, que yo me reservo –repuso.
  • Coffee_ Shopshas quoted2 years ago
    Si él la amase con toda la fuerza de su alma mezquina, no la amaría en ochenta años tanto como yo en un día.
  • Coffee_ Shopshas quoted2 years ago
    Ni la miseria, ni la bajeza, ni aun la muerte nos hubiera separado, y tú, sin embargo, nos separaste por tu propia voluntad. No soy yo quien ha desgarrado tu corazón. Has sido tú, y al desgarrártelo has destrozado el mío. Y si yo soy más fuerte, ¡peor para mí!

    ¿Para qué quiero vivir cuando tú...? ¡Oh Dios, quisiera estar contigo en la tumba!
  • Coffee_ Shopshas quoted2 years ago
    —¡Ojalá despierte entre mil tormentos! —gritó él con espantosa vehemencia, pateando y vociferando en un brusco acceso de furor. —Ha sido falsa hasta el fin. ¿Dónde estás? En la vida imperecedera del cielo, no. ¿Dónde estás? Me has dicho que no te importan mis sufrimientos. Pero yo no repetiré más que una plegaria: «¡Catalina! ¡Haga Dios que no reposes mientras yo viva!» Si es cierto que yo te maté, persígueme. Se asegura que la víctima persigue a su asesino. Hazlo, pues; sígueme hasta que me enloquezcas. Pero no me dejes solo en este abismo. ¡Oh! ¡No puedo vivir sin mi vida! ¡No puedo vivir sin mi alma!
  • Coffee_ Shopshas quoted2 years ago
    Pero empezó así: yo creo en los espíritus y estoy convencido de que existen y viven entre nosotros. Y desde que murió no hice más que invocar al suyo para que me visitase.
  • Coffee_ Shopshas quoted2 years ago
    «Quiero volver a tenerla entre mis brazos. Si está fría, lo atribuiré a que el viento del norte me hiela; si está inmóvil, pensaré que duerme.»
  • Coffee_ Shopshas quoted2 years ago
    ¡La sentía a mi lado, casi la veía, y, sin embargo, no lograba divisarla!
  • Fabricio Rondonhas quoted2 years ago
    Por ejemplo, que lo determinado es más valioso que lo indeterminado, la apariencia, menos valiosa que la «verdad»: a pesar de toda su importancia regulativa para nosotros, semejantes estimaciones podrían ser, sin embargo, nada más que estimaciones superficiales, una determinada especie de niaiserie [bobería], quizá necesaria precisamente para conservar seres tales como nosotros.
fb2epub
Drag & drop your files (not more than 5 at once)