Andres Borghi

  • Marcia Ramoshas quoted2 years ago
    Afuera la recibió su amiga y ambas huyeron hacia la noche de la mano, riendo como locas
  • Marcia Ramoshas quoted2 years ago
    Ella no respondió. Su rostro reflejaba la indecisión. Él notó que ella no quería decirle que sí, pero que sabía que negarse era una tontería
  • Marcia Ramoshas quoted2 years ago
    haciéndose pedazos contra el vidrio. Iris se aferró a los lados del asiento, visiblemente nerviosa. ¿Estaban atravesando un enjambre gigante? Las manchas se multiplicaban a una velocidad asombrosa y, entre ellas, aparecían antenas, alas y patas. De pronto, un impacto fuerte
  • Marcia Ramoshas quoted2 years ago
    Otro impacto más, y otro. Eran más polillas, grandes como la primera, que morían reventadas contra el cristal, mientras sus entrañas se desparramaban por acción del viento y la gravedad
  • Marcia Ramoshas quoted2 years ago
    especie de langosta con rostro humano. Era un pequeño detalle del tatuaje, lo único que había distinguido en el poco tiempo que lo había mirado y con la poca luz del camino de tierra
  • Marcia Ramoshas quoted2 years ago
    ojos.
    Mientras el mundo se oscurecía, Diego la miró irse por última vez. Ahora sí la dejaría en paz
  • Marcia Ramoshas quoted2 years ago
    Percibió algo en el brazo que se aferraba a la cara interior del pozo: la criatura acariciaba su mano con suavidad. Estaba caliente y la sensación era de lo más asquerosa, pero el calor le iba devolviendo poco a poco la sensibilidad. Podían darle calor, podían hacerle ver en la oscuridad y decían poder darle todo lo que quisiese.

    —Dejate caer
  • Marcia Ramoshas quoted2 years ago
    Percibió algo en el brazo que se aferraba a la cara interior del pozo: la criatura acariciaba su mano con suavidad. Estaba caliente y la sensación era de lo más asquerosa, pero el calor le iba devolviendo poco a poco la sensibilidad. Podían darle calor, podían hacerle ver en la oscuridad y decían poder darle todo lo que quisiese.

    —Dejate caer
  • Marcia Ramoshas quoted2 years ago
    dejaba ver su cráneo en varias partes. Le faltaba un ojo, por eso le había costado tanto ver con claridad. Ya no tenía labios ni tampoco nariz y en el centro de su cara sólo había un pozo del que no dejaba de manar sangre, como una cascada de pesadilla, tiñendo el lavamanos de rojo.
    ¿Qué había pasado? ¿Po
  • Marcia Ramoshas quoted2 years ago
    Voy a contarte lo que te va a pasar para que puedas estar preparado: mi mordida tiene un agente anestésico muy potente para que el otro no se despierte mientras me alimento. La sensación de entumecimiento se te va a ir media hora después de que te hayas despertado y entonces te vas a morir casi de golpe cuando tu centro nervioso intente asimilar todo el dolor al mismo tiempo.
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