idea es siempre «interindividual e intersubjetiva», y «su concepción creativa del mundo no conoce verdad impersonal ni sus obras contienen verdades susceptibles de ser aisladas». Dicho de otro modo, las ideas pierden su estatus singular, privilegiado, dejan de ser esencias inmutables para integrarse a un circuito más vasto de la significación, en un inmenso juego simbólico. Para la literatura pre