Prácticamente todas las formas de violencia y de conducta autodestructiva, le deben su característica de obsesivo-compulsiva a la falsa voluntad y a las emociones expresadas a través de personalidades falsas en el plano emocional.
A algunos, la pérdida del autocontrol y la acumulación de una falsa energía emocional puede llevarlos a adoptar patrones de conducta adictiva. Cualquier cosa, desde la obsesión por el sexo, los trastornos alimenticios, el abuso de drogas, hasta las adicciones afectivas, pueden ser las causas de la expulsión de uno o más cuerpos de energía emocional y de su suplantación por una voluntad, emoción y/o personalidad falsa