Pierdo todos los sentidos al ver el horror que tengo ante mí, y después intento combatir la tremenda fuerza de John, que está tratando de sacarme de la estancia. No sé cómo, tal vez gracias a la adrenalina, pero consigo liberarme y entro de golpe. Y entonces veo cómo Sarah levanta el horrible látigo que sostiene y golpea con él a Jesse en la espalda.