Cuando te agotas, es tentador empezar a buscar alrededor a alguien que te empuje. Pero permíteme que te diga con claridad cristalina: es tu responsabilidad rellenar tu balde; ni de tu jefe, ni de tu personal, ni de tu iglesia, ni de tu equipo, ni de tu cónyuge. Es tu propia responsabilidad mantener tu balde lleno, identificar las fuentes de aprovisionamiento de energía que te sacarán de un estado de agotamiento hacia el lugar donde tu depósito esté lleno hasta el borde y rebose