Fiódor Dostoievski

El idiota

    Nicolehas quoted2 years ago
    Su actitud resultaba extraña: a veces miraba sin ver, escuchaba sin oír, reía sin saber él mismo el motivo.
    Soliloquios Literarioshas quoted8 months ago
    No poseo derecho alguno a su interés, no me atrevo a albergar esperanza alguna; pero en cierta ocasión usted pronunció una palabra, una sola palabra, que desde entonces ha iluminado la noche de mi existencia, y sido un faro para mí.
    Soliloquios Literarioshas quoted8 months ago
    Lo que importa en una persona es su corazón y lo demás no significa nada. También la sensatez es precisa, claro... Y hasta puede que sea lo más esencial...
    Soliloquios Literarioshas quoted8 months ago
    No ignoro que en general todos nos avergonzamos de hablar a los demás de nuestros sentimientos, pero yo no me avergüenzo revelándoles los míos. Soy muy poco sociable y bien puede ser que tarde mucho tiempo en volver por esta casa.
    Soliloquios Literarioshas quoted8 months ago
    Cuando Schneider o los demás me reprochaban el no ocultar nada a los chiquillos y el hablarles como si fuesen personas mayores, yo contestaba que era vergonzoso mentirles. «Además —añadía—, a pesar de todas las precauciones, ellos llegarán siempre a saber lo que uno se empeñe en ocultarles, con la diferencia de que lo sabrán de un modo que excite su imaginación, mientras que conmigo ese peligro no existe. Si lo dudan, evoquen las memorias de su propia infancia.» Pero este razonamiento no convencía a nadie
    Soliloquios Literarioshas quoted8 months ago
    A un niño se le puede decir todo, absolutamente todo. Siempre me ha sorprendido la falsa idea que los adultos se forman sobre los niños. Éstos no son comprendidos jamás, ni siquiera por sus padres... ¡Y qué bien se dan cuenta los niños de que su familia los toma por pequeñuelos incapaces de comprender nada cuando lo comprenden tan bien todo! Las personas mayores ignoran que, incluso en asuntos difíciles, los niños pueden dar consejos de la mayor importancia
    Soliloquios Literarioshas quoted8 months ago
    No he estado enamorado —dijo el príncipe—. He sido feliz... de otro modo..
    Soliloquios Literarioshas quoted8 months ago
    . Yo deseaba saber cuáles habían sido sus impresiones y le pregunté sobre ellas. Lo recordaba todo con extraordinaria claridad y decía que nada de lo sucedido en aquellos minutos se borraría jamás de su memoria. Y pensaba: «¡Si no muriese! ¡Si me perdonaran la vida! ¡Qué eternidad! ¡Y toda mía! Entonces cada minuto sería para mí como una existencia entera, no perdería uno sólo y vigilaría cada instante para no malgastarlo»...
    Soliloquios Literarioshas quoted8 months ago
    Sí, yo tenía no sé qué aspiraciones... Pero a poco me pareció que en cualquier sitio, en una prisión incluso, se podía encontrar un tesoro de vida
    Soliloquios Literarioshas quoted8 months ago
    Yo soy buena también —aseveró inopinadamente la Epanchina— y, si quiere creerme, incluso le diré que soy buena siempre. Es mi único defecto, porque no se debe ser buena en todas las ocasiones
    Soliloquios Literarioshas quoted8 months ago
    Al principio sí, sentía cierta tendencia inquieta y vagabunda. Pensaba siempre en mi existencia futura, quería adivinar mi destino y en algunos momentos el descanso me resultaba incluso penoso. Ya saben ustedes cuando pasa eso: cuando está uno a solas.
    Soliloquios Literarioshas quoted8 months ago
    Es notorio que un hombre cegado por la pasión, sobre todo si está entrado en años, se torna ciego y encuentra firmes cimientos para sus esperanzas donde no hay ninguno; y, lo que es peor, pierde el juicio y obra como un niño sin sentido, por poderosa que sea su inteligencia
    Soliloquios Literarioshas quoted8 months ago
    Lo hecho, hecho estaba; lo pasado, pasado.
    Soliloquios Literarioshas quoted8 months ago
    Mientras la mayoría de los hombres a quienes el cielo ha concedido una numerosa descendencia femenina sólo piensan en casarla lo antes posibles, Ivan Fedorovich, al contrario, profesaba el sistema de no apremiar a sus hijas para que se casasen. Incluso supo inculcar a su mujer el mismo principio, aunque ello resultara difícil, porque el modo habitual de ser de padres y madres parece acomodarse mal a semejante sistema. Pero los razonamientos del general eran sólidos y se apoyaban en hechos palpables. Dejadas a su libre decisión e iniciativa, las jóvenes se sentirían inevitablemente inclinadas a comprometerse en el momento oportuno y entonces todo resultaría más fácil, porque ellas mismas procurarían allanar las cosas prescindiendo de excesivas caprichos y pretensiones
    Soliloquios Literarioshas quoted8 months ago
    Sin embargo, esto no acabo de creerlo, porque a menudo sucede que cuando entre dos personas se supone que no hay punto alguno común, existen muchos en realidad. Es la indolencia humana la que hace que la gente tienda a clasificarse en virtud de las apariencias y no encuentre nada común entre sí
    Soliloquios Literarioshas quoted8 months ago
    La gente hablaba con horror del número de libros que las tres muchachas habían leído. No mostraban prisa en casarse y no aparecían sino muy moderadamente en el círculo social al que pertenecían. Esto resultaba lo más notable de todo, siendo notorios, como lo eran, los propósitos, inclinaciones, carácter y deseos de su padre
    Soliloquios Literarioshas quoted8 months ago
    También en punto a edad el general se hallaba en eso que se llama «la flor de la vida», ya que contaba cincuenta y seis años, momento en que, como todos saben, es cuando se empieza a vivir de veras. Su buena salud, su rostro optimista, su figura recia, sus dientes sólidos aunque ennegrecidos, el aire de preocupación con que trabajaba por la mañana en su despacho y el aspecto de buen humor que exhibía por la noche ante la mesa de juego o en casa de Su Gracia, todo contribuía a su éxito presente y futuro y contribuía a cubrir de rosas su sendero
    Soliloquios Literarioshas quoted8 months ago
    Las personas de quienes conocen tantos detalles se quedarían muy confusas si lograran saber cómo y por qué estos señores omniscientes están tan bien informados de sus existencias. Sin duda los interesados encuentran algún consuelo positivo en poseer semejantes conocimientos, que consideran una completa ciencia de la que derivan una alta estima de sí mismos y una elevada satisfacción espiritual. Y es, en efecto, una ciencia subyugadora. Yo he conocido literatos, intelectuales, poetas y políticos, que parecían hallar en semejante disciplina científica su mayor deleite y su meta final habiendo hecho, además, su carrera gracias a ella
    Soliloquios Literarioshas quoted8 months ago
    —¡Ja, ja, ja! —rió el empleado—. ¡Mujer, y la última de su raza! ¡Qué chiste tan bien buscado!
    Soliloquios Literarioshas quoted8 months ago
    Lo que hubiese sido práctico y conveniente en Italia resultaba desde luego insuficiente en Rusia.
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