Juan Ramón Jiménez

Platero y yo

    Farid Peñahas quoted10 months ago
    Esta flor vivirá pocos días, Platero, pero su recuerdo ha de ser eterno. Será su vivir como un día de tu primavera, como una primavera de mi vida.
    Farid Peñahas quoted10 months ago
    Nosotros, Platero, vamos á ir despacio, tú con tu lana y con mi manta, yo con mi alma, por el limpio pueblo solitario.
    Farid Peñahas quoted10 months ago
    ¡Benditos pájaros, sin fiesta fija! Con la libre monotonía de lo nativo, de lo verdadero, nada, á no ser una dicha vaga, les dicen á ellos las campanas. Contentos, sin fatales obligaciones, sin esos olimpos ni esos avernos que extasían ó que amedrentan á los pobres hombres esclavos, sin más moral que la suya, son mis hermanos, mis dulces hermanos.

    Viajan sin dinero y sin maletas; mudan de casa cuando se les antoja; presumen un arroyo, presienten una fronda, y sólo tienen que abrir sus alas para conseguir la felicidad; no saben de lunes ni de sábados; se bañan en todas partes, á cada momento; aman el amor sin nombre, la amada universal.
    Farid Peñahas quoted10 months ago
    LA mañana de Santiago está nublada de blanco y gris, como guardada en algodón.
    Farid Peñahas quoted10 months ago
    Sobre el tejadillo, húmedo de las blanduras de septiembre, dormía el campo lejano, que mandaba un fuerte aliento de pinos. Una gran nube negra, como una gigantesca gallina que hubiese puesto un huevo de oro, puso la luna sobre una colina.
    Sara Gabrielhas quotedlast year
    PLATERO acababa de beberse dos cubos de agua con estrellas en el pozo del corral, y volvía á la cuadra, lento y distraído entre los altos girasoles.
    Sara Gabrielhas quotedlast year
    Esta flor vivirá pocos días, Platero, pero su recuerdo ha de ser eterno. Será su vivir como un día de tu primavera, como una primavera de mi vida.
    Giovanni Alonsohas quotedlast year
    ...jaloux de sa vive couleur...
    Beto Andres Jerkhas quotedlast year
    EL LORO

    ESTÁBAMOS jugando con Platero y con
    Priscila Abril Castillohas quotedlast year
    como llevan unos zapatos y un vestido, y como sus madres, ellas sabrán cómo, les han dado algo de comer, se creen unos príncipes:
    —Mi padre tiene un reloj de plata.
    —Y el mío, un caballo.
    —Y el mío, una escopeta.
    Reloj que levantará á la madrugada, escopeta que no matará el hambre, caballo que llevará á la miseria...
    Priscila Abril Castillohas quotedlast year
    IV

    MARIPOSAS BLANCAS

    LA noche cae, brumosa ya y morada. Vagas claridades malvas y verdes perduran tras la torre de la iglesia. El camino sube, lleno de sombras, de campanillas, de fragancia de hierba, de canciones, de cansancio y de anhelo.
    Mauriciohas quotedlast year
    Platero llevaba la merienda y los sombreros de los niños en un cobujón del seroncillo, y en el otro, de contrapeso, tierna, blanca y rosa, como una flor de albérchigo, á Blanca..
    Mauriciohas quoted2 years ago
    Qué alborozo en el jardín! Los niños saltaban, tocando las palmas, arrebolados y rientes como auroras; Diana, loca, los seguía, ladrándole á su propia y riente campanilla; Platero, contagiado, en un oleaje de carnes de plata, igual que un chivillo, hacía corvetas, giraba sobre sus patas, en un vals tosco, y, poniéndose en las manos, daba coces al aire claro y tibio...

    XII

    SUSTO
    ERA la comida de los niños. Soñaba la lámpara su rosada lumbre tibia sobré
    Mauriciohas quoted2 years ago
    , tocando las palmas, arrebolados y rientes como auroras; Diana, loca, los seguía, ladrándole á su propia y riente campanilla; Platero, contagiado, en un oleaje de carnes de plata, igual que un chivillo, hacía corvetas, giraba sobre sus patas, en un vals tosco, y, poniéndose en las manos, daba coces al aire claro y tibio...

    XII

    SUSTO
    ERA la comida de los niños. Soñaba la lámpara su rosada lumbre tibia sobré
    Mauriciohas quoted2 years ago
    bezota blanca, agigantada por la sombra, los cristales y el miedo, contemplaba, quieto y triste, el dulce comedor encendido.

    XIII

    LA ESPINA
    ENTRANDO en la dehesa, Platero ha comenzado á cojear. Me he echado al suelo...
    Mauriciohas quoted2 years ago
    enjambre de claras rosas de cristal se enredara, queriendo retenerlo, á su trote...

    Y trota Platero, cuesta arriba, encogida la grupa cual si alguien le fuese á alcanzar, sintiendo ya la tibieza suave del pueblo que se acerca...
    Mauriciohas quoted2 years ago
    , queriendo retenerlo, á su trote...

    Y trota Platero, cuesta arriba, encogida la grupa cual si alguien le fuese á alcanzar, sintiendo ya la tibieza suave del pueblo que
    Mauriciohas quoted2 years ago
    De vez en cuando, como si nosotros hubiéramos ascendido ó como si ellos hubiesen bajado, se escuchan los ruidos más leves de sus alas, de sus picos...
    Mauriciohas quoted2 years ago
    La niña, con su hábito cándido, transfigurada por la fiebre y la alegría, parecía un ángel que entraba en el pueblo, camino del cielo del sur.
    Mauriciohas quoted2 years ago
    La voz pueril, delgada y rota, se le caía, cansada, como se cae, á veces, la brisa en el estío.
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