Con el peso de una relación que se desdibuja y la presión de la ansiedad en el pecho, decide echarse a andar.
A través de caminos de barro, bosques otoñales y el silencio de la montaña, este relato narra el viaje de quien busca en la naturaleza las respuestas que no encuentra en la pantalla de un móvil.
«Desde la cima se ve el mar» es una invitación a desconectar del ruido externo para escuchar lo que late en nuestro interior. Una historia sobre la paz, la distancia y el momento exacto en el que la claridad nos permite volver a encontrarnos.