Este entendimiento del vínculo comunitario y cósmico con el territorio, radicalmente opuesto a la propiedad capitalista, también se produce en los Andes centrales de América del Sur, en las culturas aymaras, quechuas y kichwas con la noción de la Pachamama, que es el ambiente donde comunidades humanas y no-humanas se entrelazan y definen su lugar cósmico.