Álvaro Enrigue

Ahora me rindo y eso es todo

  • Luli Serrano Eguiluzhas quoted4 years ago
    Dijo: «Antes me movía como el viento, ahora me rindo y eso es todo.»
  • Paulette Jonguitudhas quoted5 hours ago
    libro de la historia se entra bautizado de sangre y con un nombre asignado por los que nos odian o, cuando menos, los que quieren lo que tenemos, aunque sea poco.
  • Paulette Jonguitudhas quoted5 hours ago
    Éramos solo la gente y un día otro nos convirtió en algo: un mexicano, un coreano, un zulú. Alguien a quien hay que categorizar rapidito para, de preferencia, exterminarlo, y si no se puede, imponerle una lengua, enseñarle gramática y ponerle zapatos para luego vendérselos cuando se acostumbre a no andar descalzo.
  • Paulette Jonguitudhas quoted5 hours ago
    Tal vez todos fuimos así alguna vez, nómadas y felices. Íbamos pasando y alguien nos encadenó a la historia, nos puso nombre, nos obligó a pagar renta y nos prohibió fumar adentro.
  • Paulette Jonguitudhas quoted6 hours ago
    Dame la mano, le decía el viejo cuando lo atenazaba el miedo al tránsito definitivo al mundo de los espantos. Tócame la cara, le decía cuando se quería sentir viv
  • Luli Serrano Eguiluzhas quoted3 years ago
    se lo chingaron con esa crueldad amable que solo tienen ellos, como si las chigaderas que hacen no fueran su culpa, como si la culpa fuera de los que se joden
  • Penélope C.has quoted4 years ago
    No somos sus hijos, somos una fuerza de ocupación. Tendríamos que vivir de rodillas. Tendríamos que devolverla. Eso es todo, América, eso es todo
  • Penélope C.has quoted4 years ago
    la humillación de los que no la merecen para que, como decía Homero, alguien pueda escribirla más tarde. La historia como es: triste. Eso es todo, América
  • Penélope C.has quoted4 years ago
    Los finales, no importa cuán cantados estén, nunca portan la calidad de lo terminal, cuando menos no para quien los va remontando. La última hora de intimidad con el otro siempre parece otra en la línea: un episodio repetible y sin consecuencias. Nunca nadie piensa que esa fue la última vez que se bebió esa saliva ni que lo que sigue es extrañar hasta la muerte el olor de la piel que se arremolina tras el lóbulo de una oreja. No registramos la última ocasión en que nuestros hijos nos dieron la mano para cruzar una calle. Cuando cambiamos de ciudad, de país, siempre pensamos que vamos a volver, que los demás se van a quedar fijos, como encantados, y que a la próxima los vamos a abrazar y van a seguir oliendo a la misma loción, tabaco y café quemado. Pero los amigos cambian, progresan y se compran lociones caras, dejan de fumar, dejan el café, huelen a té verde cuando volvemos. O se vuelven locos, los meten a hospitales
  • Penélope C.has quoted4 years ago
    Con los años, cuando ya era un juez respetado, temido y querido por todo el estado de Texas, el hombre que fue ese bebé diría que les debía la parte razonable de su carácter de hierro a esos gestos liberales de su padre. Gestos comanches, los llamaba. La sombra, la brisa del sombrero, liberaron pronto los rulos refulgentes del bebé.
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