“Que exista la luz”. Y la luz existió»13 es la primera proferida por el Creador y por esa luz el cosmos empieza a existir, incluidos todos los astros creados posteriormente, obviamente más allá de la ciencia, que no está aquí implicada, al contrario que la poesía: la luz espiritual solo viene de Dios, de hecho, es el mismo Dios y continúa manteniendo lo existente. El Creador dispersa su esencia en lo creado